El informe de una trabajadora social y un convenio regulador no admitido a trámite son tenidos en cuenta a la hora de decidir la guarda y custodia a favor de uno de los progenitores

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en Sentencia N.º 458/2019, bajo la Dirección del Ilustrísimo Ponente Don Francisco Javier Arroyo Fiestas, en fecha 18 de julio de 2019, ratificó lo dispuesto por la Sección 24ª de la Audiencia Provincial de Madrid, en cuanto a tener en cuenta el Informe de la Trabajadora Social y un Convenio Regulador firmado, pero no ratificado en sede judicial, en contra del criterio de la Psicóloga adscrita al juzgado, que era partidaria de optar por la Guarda y Custodia Compartida.

Aunque el Juzgado de Primera Instancia Nº28 de Madrid, estableció la Guarda y Custodia Compartida de los hijos comunes, por apreciar la capacitación de ambos progenitores, la Audiencia Provincial revocó dicha sentencia optando por la Guarda y Custodia para atribuírsela a la progenitora materna.

Si bien es cierto, que el Tribunal Supremo en numerosas sentencias ha considerado como más deseable (siempre que las circunstancias lo aconsejen), la Guarda y Custodia compartida como mejor sistema tras los procedimientos de ruptura conyugal y pareja, en esta sentencia que comentamos, se opta por otorgar a la madre, la misma en exclusiva.

A pesar de que El Informe Psicológico Pericial del Juzgado resume la idoneidad de la custodia compartida, habida cuenta de las aptitudes y del mutuo compromiso de ambas partes para con la educación de los menores. El mismo Informe disponía claramente: “no se observa problemática en el padre que pueda afectar al cuidado de los hijos. Ambos progenitores obtienen puntuaciones positivas y similares en el test. Ambos padres tienen las habilidades necesarias y adecuadas para responsabilizarse de los menores…

El Tribunal Supremo y la Audiencia Provincial de Madrid, basan su razonamiento en tres elementos: el Informe realizado por la Trabajadora Social, que recomienda el ejercicio materno de la Guarda y Custodia, el Convenio Regulador, en el que se estableció que la Guarda y Custodia la ostentaría la madre, pero sin embargo, nunca fue admitido a trámite por el Juzgado, al no subsanarse los efectos formales que conllevaba el mismo, y finalmente el principio favor filii, que garantiza el desarrollo y la protección integral de los hijos frente a cualquier circunstancia que les afecte. Pues no debemos olvidar que los menores habían estado conviviendo con su madre desde el inicio de la ruptura, siendo, por tanto, el régimen que más les beneficiaba al respecto.

Por tanto, debemos concluir nuestro artículo, haciendo referencia a que no siempre bastará con que ambos progenitores guarden una buena relación con los menores o estén plenamente capacitados para el cuidado de sus hijos, sino que, además, tal y como aconsejamos desde Vo-Iuris Abogados, tendremos que valorar los efectos tanto positivos como negativos que trae consigo el procedimiento de separación, sobre todo por lo que respecta a los inicios del mismo.

Antonio Gausí Baró

ICAM: 130.850

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *